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Encuentro de preparación al Matrimonio

Acogida

El cursillo prematrimonial tiene dos finalidades básicas. A saber: Responsabilizarnos juntos (comunidad cristiana y pareja) de que celebramos un sacramento y eso es una cosa muy seria; además debemos asegurarnos de que el paso que se va a dar sea un paso dado como personas adultas: con libertad, con responsabilidad y coherencia. Por esto:

 

Nos queremos tomar en serio a la Iglesia

Gracias a Dios, hoy en día, casi todos tenemos mentalidad crítica y sabemos distinguir. Hay cosas creíbles y cosas en que ya casi nadie cree. En parte le pasa eso a la Iglesia. Y, como queremos tomárnosla en serio, no creemos en una Iglesia "de papeles" (burocracia, expediente......y nada más); tampoco creemos en una Iglesia "supermercado" (que "vende" bodas, se pone un precio y lo demás no importa); no creemos en una Iglesia donde todo da igual: casar, bautizar, confirmar, etc.)

Sabemos que todavía queda mucha Iglesia de ese estilo. Lo respetamos, pero no comulgamos con eso, y, aunque tenemos defectos, estamos radicalmente en contra de ese estilo de Iglesia.

 

Os queremos tomar en serio a vosotros

Sabemos que podíais casaros por lo civil y sin embargo habéis acudido a la Iglesia. Tomaros en serio significa que no podemos pensar que no es sentís libres para casaros de otra manera y venís coaccionados por alguien; o que sois tan irresponsables e irrespetuosos que sois los primeros que no os tomáis en serio ni a la Iglesia, ni lo religioso.

 

Queremos tomarnos en serio a nosotros mismos

Ninguno de los curas de esta Parroquia estamos aquí porque no tenemos otra cosa que hacer o por coacción; todos estamos libre, voluntariamente, desinteresadamente. Obedeciendo a unas convicciones, a unos ideales, a una manera de entender nuestra fe cristiana que nos compromete y nos exige. Por ello esperamos: Que nadie nos tome a broma (pensando que no nos tomamos en serio las cosas), o nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino (celebrar un sacramento contra nuestra conciencia), o no quiera respetar nuestra libertad religiosa (queriendo hacernos creer en lo que no creemos), o quiera tratarnos como comerciantes (vendedores de bodas), o como funcionarios que solamente llenan expedientes, o como gente de teatro (curas administradores de ritos en los que no se cree).

 

Nos queremos tomar en serio el matrimonio:

Al margen de lo que se haga en otros sitios, nosotros no nos permitimos tomarnos el matrimonio como un teatro social, un rito de costumbres, una tradición cultural, algo que se hace sin fe, algo que se da por supuesto que no nos va a influenciar en la vida. Casarse por la Iglesia significa darse cuenta de que toda nuestra vida es un seguimiento de Jesucristo y eso tiene unas exigencias que no tiene ningún otro tipo de matrimonio, porque responder a Jesús en el amor, es vivirlo según nos dice el mismo Jesús y no según nos parece a nosotros. De todo esto se desprende:

    a) Que no se puede casar a desconocidos.

    b) Que no se puede casar a una pareja sin hablarlo despacio.

    c) Que no queremos hacer un examen a la pareja, sino ayudarle a profundizar su opción por el matrimonio cristiano.

Por todo esto es necesario el cursillo prematrimonial. Fijaos que digo necesario y no obligatorio. Sabemos que lo necesario es obligatorio, la diferencia está en que lo necesario se hace por convencimiento.