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Coros

La Celebración es la liturgia en acción representativa y actualizadora del Misterio de Cristo y de la historia de la salvación. Dicha acción tiene cuatro componentes: el acontecimiento que motiva la celebración (evocado por la Palabra de Dios), la asamblea celebrante (la Iglesia como sujeto de la acción), la acción ritual (respuesta a la palabra de Dios a través del canto y la oración: Plegaria Eucarística) y el clima festivo (lugar, tiempo, signos y símbolos) que lo llena todo con el canto y con la música.

San Vicente de Paúl se hacía, en su tiempo, esta reflexión: ¿Sabéis, hermanos míos, que la mayor parte de los eclesiásticos, y nosotros somos de esos, al no haber puesto interés en cantar las alabanzas de Dios, ya no saben cantar, mientras que otros han conservado esta gracia por haber seguido las enseñanzas de sus padres? Es lo que se ve en las aldeas donde ha habido interés en tener buenos maestros de escuela: casi todos los niños saben el canto; y esto ha pasado de padres a hijos. Los seglares y los campesinos han conservado esta gracia de que Dios pusiera orden en su oficio, queriendo que se cantase devotamente. Diré para confusión mía que, cuando yo me vi en mi parroquia, no sabía lo que hacer; oía a aquellos campesinos entonar los salmos sin fallar en una sola nota. Y entonces me decía: «Tú, que eres su padre espiritual, ignoras todo esto»; y me llenaba de aflicción. ¡Qué confusión, hermanos míos, para los eclesiásticos, que Dios haya permitido que el pobre pueblo haya conservado el canto, Dios, que se llene de alegría y de gozo, por así decirlo, oyendo cómo cantan sus alabanzas!

Con estos pensamientos en el horizonte, el Equipo de Liturgia ha culminado 5 años de trabajo publicando un cancionero; más aún, ha incentivado la creación de un Coro Parroquial, para hacer que las celebraciones del Misterio de Cristo sean toda una fiesta, y para que los asistentes a la eucaristía puedan ir renovando sus viejos cantos. Este coro se junta todos los lunes de 6.30 a 7.30 de la tarde, durante una hora. para ensayar cánticos. Lo forman unas 25 personas. Se admiten voces nuevas y buenas.

En la Eucaristía de 11.30 de los domingos hay un grupo de jóvenes que forman un coro con guitarras, que anima y resalta la alegría de la fiesta cristiana a los niños.